El reto de este proyecto fue mirar el edificio existente desde una nueva perspectiva, empezando a diseñar no sólo este espacio, sino lo que será la nueva identidad de un grupo hostelero con tradición y prestigio.
Una identidad que trasmita sus valores: el gusto por las cosas bien hechas, la intención de dar al cliente el mejor servicio posible y la puesta en relieve de la tradición y el entorno.
Por todo ello, los Valles Pasiegos, el paisaje y el agua sirven de inspiración en la renovación de este espacio del Grupo Los Pasiegos. El verde de sus prados, la niebla, el agua y la idea de la cabaña como refugio dan como resultado la paleta de colores y el espíritu general del hotel.
El diseño resultante es sencillo y cálido, pero a la vez elegante y sofisticado; reflejo del entorno y refugio para el viajero.